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En ‘estado de abandono’ quedó la edificación donde funcionó la Cardiovascular


La clínica cardiovascular permanece cerrada desde el jueves 1 de marzo afectando la atención especializada a cerca de 4.000 pacientes en Santa Marta. /MONTINER ALVIS.

Completamente solas se encuentran las instalaciones donde funcionó la Clínica Fundación Cardiovascular (FCV) de Santa Marta después de su cierre de operaciones que se dio a partir del jueves 1 de marzo. ´En esencia la edificación quedó en estado de abandono, con vigilancia privada para salvaguardar algunos equipos que aún se tienen allí´, dijo una fuente próxima al proceso.
La edificación permanece bajo la custodia del personal adscrito a una empresa de vigilancia privada, mientras los cerca de 4.000 pacientes en Santa Marta quedaron huérfanos en la atención de salud especializada.
La gran mayoría de empleados desvinculados adelantan actualmente los trámites de rigor como los exámenes de retiro y esperan el proceso de liquidación por los servicios prestados a esa institución.
Es válido mencionar que una comisión de funcionarios adscritos a la Defensoría del Pueblo, regional Magdalena y de la Oficina del Trabajo realiza un acompañamiento a los extrabajadores de la FCV para verificar que el pago de las prestaciones sociales se realice de acuerdo a las normas legales vigentes.
Por su parte la Asociación de Empresarios del Magdalena (AEM) a través de su director ejecutivo José Miguel Berdugo Oviedo, dijo que se continúa en la búsqueda de probables operadores del ámbito nacional e internacional para montar una nueva institución en salud.
‘‘Estamos pensando en soluciones a un sistema de salud del Distrito que pueda garantizar a los samarios y a los visitantes una atención de alta complejidad en salud como los que tenía la Fundación Cardiovascular. La idea es poder viabilizar opciones rápidas que permitan afrontar la situación actual’’, indicó.
Berdugo resaltó la voluntad demostrada por la gobernadora del Magdalena, Rosa Cotes de Zúñiga, en la gestión aunada con el gremio empresarial ante el Ministerio de Salud para lograr una incorporación de nuevas tecnologías al Hospital Fernando Troconis.

Las instalaciones donde funcionó la FCV permanecen solas y con vigilancia por parte de empresas encargadas de la seguridad privada. /MONTINER ALVIS.

‘‘Olvidémonos ya de la Cardiovascular porque el cierre es un hecho cumplido. Hace más de un año dimos la lucha, recuerdo cuando hubo la primera crisis y se planteó el cierre y desafortunadamente la gente en Santa Marta no atendió el llamado que hicimos porque esto es un problema de todos. La ciudadanía y las fuerzas vivas se durmieron, solo logramos la participación en aquel momento de algunos parlamentarios y de la gobernadora del Departamento. Posteriormente el alcalde de Santa Marta atendió al doctor Víctor Castillo para ver de qué manera la deuda del Distrito se atendía en plazos, pero en general los samarios no nos pellizcamos para buscar una solución en el curso de ese año que creímos que no pasaría nada. Y como siempre dejamos todo para última hora ya cerró la Fundación Cardiovascular (FCV) y requerimos una nueva institución’’, recalcó Berdugo Oviedo.
El director ejecutivo de la Asociación de Empresarios del Magdalena (AEM) dice que la situación de salud en Santa Marta es crítica y que no se vislumbra una solución en el corto plazo.
Los directivos de la FCV en Santa Marta en cabeza de su gerente Juan Carlos Castellanos Gutiérrez tiene la prohibición de entregar declaraciones a los medios de comunicación de la ciudad porque el vocero oficial es Víctor Castillo. Mientras tanto se desconoce la suerte no solo de los profesionales de la salud, enfermeras y demás personas que laboraron en la institución, sino el futuro de los pacientes.
José Berdugo Oviedo, quien es médico neumólogo, dijo que el cierre de la FCV también perjudicó a los estudiantes de Medicina y Enfermería que hacían sus prácticas allí, varios comerciantes que ofrecían refrescos, alimentos y otros servicios en los alrededores de la clínica también están sintiendo el ‘coletazo’ por la baja de sus ingresos al no haber clientes.
‘‘Los acreedores que tienen la posesión del lote no deciden nada y el Ministerio de Salud tampoco, lo que aumenta nuestra preocupación porque la capacidad médica instalada en la ciudad no dará abasto con toda la demanda. Con absoluta certeza el sistema de salud se complicará ya que no existen las suficientes instituciones de salud que puedan abarcar a todos los pacientes. Seguramente el que tenga los recursos económicos se irá hacia Barranquilla, a Bogotá o Medellín y el resto sufrirá acá un verdadero viacrucis’’, puntualizó. Hoy diario del Magdalena. 






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